Mes: agosto 2016

CORREA EXTENSIBLE O PACTO DE NO COMPETENCIA POSTCONTRACTUAL

twittergoogle_pluspinterestlinkedin

correa extensible

STSJ Madrid (Social) núm. 278/2016, de 31 de marzo de 2016 (Rec. 749/2015)

La trabajadora inició su relación laboral en una de las empresas del grupo, una ETT. En aquel momento, firmó con su empleadora un compromiso de no efectuar concurrencia a la empresa, una vez terminada la relación laboral y durante dos años, ya lo fuese por cuenta propia o ajena, prestando servicios a empresas o entidades cuya actividad pudiera suponer competencia para la firmante. A cambio percibió un total de 10.681,22 €

Después de la ETT, la trabajadora pasó a prestar servicios para distintas sociedades del grupo, hasta recalar en otra dedicada a la consultoría, asesoría y gestión de Recursos Humanos, selección de personal, evaluación y formación. En esta empresa, su función era de comercial de captación de clientes y después establecer un proceso de selección de los mismos y evaluación.

La trabajadora fue baja voluntaria en esta última empresa y una semana después fue contratada por otra empresa, ETT, ajena al grupo anterior y con similar objeto social (consultoría, asesoría y gestión de Recursos Humanos, selección de personal y formación), para realizar funciones de consultoría respecto a la selección de personal, evaluación y formación

La Empresa formalizó demanda de cantidad que fue íntegramente estimada por el Juzgado de lo Social. Esta Sentencia es recurrida ante el TSJ de Madrid que dicta la presente resolución estimando parcialmente el recurso de suplicación

La cuestión se centra en determinar el alcance del pacto de no competencia postcontractual cuando los servicios se prestan en un grupo de empresas y el trabajador ha estado trabajando en diversas sociedades del grupo que, a su vez, pueden tener objetos sociales de diversos y muy diferente contenido.

La Sala parte de que el pacto de no competencia postcontractual suscrito supone que la trabajadora no puede desarrollar durante dos años una actividad laboral en concurrencia con la empresa y, por tanto, dentro del sector en el que la misma desarrolla su actividad profesional. En este caso concreto, el pacto fue suscrito con una ETT del grupo y en él no se hacía mención al grupo empresarial ni a una actividad para otras empresas del grupo.

Por tanto, a la vista de lo suscrito, no es posible entender que si la trabajadora ha ido prestando servicios para otras sociedades del grupo, deba entenderse que ese pacto de no competencia es acumulativo cuando nada se indica en él. Esto es, si se constata que la trabajadora, tras extinguir su contrato, pasa a prestar servicios para una empresa, el pacto de no competencia sólo puede analizar la actividad con la última sociedad del grupo, como propone la parte actora, en tanto que ese pacto ha sido asumido por subrogación de la relación laboral en las distintas sociedades, pero ello implica, a falta de pacto en otro sentido, que las consecuencias del incumplimiento a la actividad concurrente con ella sólo deba limitarse a esa última actividad pero no extenderlo en relación con otras actividades para las empresas anteriores cuando no gozan de esa condición de competencia con la nueva empresa por atender a objetos sociales que no constan sean de similar ámbito de actuación mercantil.

Señala la Sentencia que sólo en el caso de que se hubiera pactado una cláusula de alcance general y al margen de cuál fuera la trayectoria profesional dentro del grupo de empresas, esto es, que la cláusula incluyera una previsión sobre que la realización por el empleado de trabajos para otras sociedades del grupo y con expresa referencia al reintegro de lo percibido desde el inicio de la relación laboral, podría entenderse que las partes pactaron unas consecuencias como las que pretende la parte demandante, pero sin esa clara y expresa previsión no cabe entender comprendido en el pacto unas consecuencias distintas a la acordadas.