Mes: marzo 2017

MEZCLÉMONOS

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STS (Social) 25-01-2017 (rcud 2198/2015)

En un supuesto donde la empresa procede a compensar una “mejora voluntaria compensable y absorbible” con el plus de antigüedad previsto en el Convenio de Oficinas y Despachos, el trabajador afectado interpone reclamación de cantidad. Dicha demanda es desestimada tanto por el Juzgado de lo Social como por el TSJ del País Vasco «por haber sido configurada expresamente en el contrato como compensable y absorbible, y a la par ofrecer -como complemento personal- homogeneidad con el complemento de antigüedad».

El trabajador presenta rcud ante el TS, aportando como sentencia de contraste la dictada por el Tribunal Supremo de 19 de abril de 2012 (rcud 526/2011).

La Sala, sin embargo, rectifica su criterio establecido en la sentencia de contraste y entiende que la naturaleza personal de la mejora pactada en autos comporta suficiente homogeneidad con el también personal complemento de antigüedad utilizado como elemento compensador, como para consentir el mecanismo neutralizador.

La Sentencia llega a esta conclusión teniendo en cuenta:

  1. Que la circunstancia de que la «mejora voluntaria» que de forma innominada se pactó en el contrato expresamente se hubiese adjetivado como «compensable y absorbible», no supone -contrariamente a lo que la recurrida mantiene- singularización trascendente alguna respecto de la litis seguida por esta Sala en la decisión de contraste, y en la que estuvo ausente aquella específica previsión
    de absorbibilidad/compensación
  2. Que procede aplicar al caso la flexible doctrina del TS sobre la homogeneidad de conceptos genéricos que no obedezcan a condiciones de trabajo singulares [éste sería el caso]
  3. Que el concepto -jurídicamente indeterminado- de «homogeneidad» no puede llegar a confundirse con una esencial «igualdad», sino que se limita -DRAE- a lo «perteneciente o relativo a un mismo género, poseedor de iguales caracteres», que en este caso sería el tratarse -uno y otro- de complementos «personales», por atribuirse en atención a circunstancias de trabajador y no del trabajo realizado. En efecto, ese juicio de homogeneidad no puede sino referirse -sobre todo tras nuestra reciente doctrina en torno a la relativización del criterio- a la inclusión de ambos conceptos [compensado y compensador] en el mismo grupo de complementos salariales que contempla el art. 26.3 ET [condiciones personales; trabajo realizado; situación y resultados de la empresa], de manera que nuestra exigida «similar causa atributiva» se limita a la mera pertenencia al mismo grupo de entre los tres citados, por cuanto que -entre otras razones- no puede razonablemente exigirse una mayor identidad -ya en la especie-, porque su exigencia anularía en la práctica el mecanismo neutralizador legal y contractualmente previsto.

Por tanto, podrá «mezclarse» la mejora voluntaria, así concebida, con el plus de antigüedad.

NADA POR AQUÍ NADA POR ALLÁ

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STS (Social) de 28 de octubre de 2016 (rcud 1140/2015)

Despedir por causas económicas y ser capaz de estar contratando a nuevo personal a la vez, resultó ser un truco de ilusionismo que el Tribunal Supremo acaba de desmontar. Por un momento, el empleador consiguió asombrar al mundo con su espectáculo, pero la STS (Social) 28-10-2016 (rcud 114/2015) nos acaba de explicar que no había ninguna cualidad sobrenatural aquí.

El caso se plantea con ocasión del despido de 4 trabajadores por causas económicas y organizativas en marzo de 2013, habiendo presentado la empresa cuentas provisionales negativas para 2012. Sin embargo, poco tiempo después, la empresa recurre a la incorporación, a través de ETTs, de más de 40 trabajadores, para realizar las mismas funciones que los trabajadores despedidos.

Uno de los despedidos demanda y su reclamación, aunque es estimada en la instancia, no lo es en suplicación, considerando el TSJ que la contratación de nuevos trabajadores no desvirtúa la apreciación de las causas económicas negativas justificativas del despido.

Llevada la cuestión mediante rcud ante el TS, la Sala parte de que, aunque se pruebe la existencia de causas económicas, la respuesta empresarial debe acomodarse a la intensidad de tales causas, es decir, ser razonable, dentro de los parámetros del standard del buen comerciante.

Y para que la amortización de puestos de trabajo sea la respuesta razonable frente a las causas económicas invocadas, no puede haber incorporaciones posteriores de nuevos trabajadores que desmientan la supuesta necesidad argumentada. No la desmiente una nueva incorporación para atender una situación excepcional, pero, en el caso analizado, «no estamos ante una contratación temporal, puntal y extraordinaria, como inopinadamente afirma la empresa en su escrito de impugnación; sino que, por el contrario, los hechos probados de base ponen de relieve que la actividad empresarial venía desarrollándose con mantenimiento constante de la contratación temporal, no sólo antes de los despidos, sino con posterioridad y sin que se indique que concurrieran situaciones excepcionales y puntuales».

En definitiva, las nuevas contrataciones resultan contradictorias con el despido y hace incoherente la alegada necesidad de extinción de contratos de trabajo. Como ya dijo Aristóteles, en su Metafísica, «es imposible que, al mismo tiempo y bajo una misma relación, se dé y no se dé en un mismo sujeto, un mismo atributo». Si, tú empleador, estás tan apurado que tienes que despedir, no puedes, al mismo tiempo, no estarlo y seguir contratando personal.

Así que, zapatero a tus zapatos: el empresario que haga de buen comerciante… y la magia se la dejaremos a David Copperfield.

CÁMARA DE SEGURIDAD Y DE DESPEDIR

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STS (Social) 31-01-2017 (RCUD 3331/2015)

Se ha hecho eco estos días la prensa y los blogs especializados de la STS (Social) 31-01-2017 (RCUD 3331/2015), que confirma que «la instalación de cámaras de seguridad (cuando es) una medida justificada por razones de seguridad (control de hechos ilícitos imputables a empleados, clientes y terceros, así como rápida detección de siniestros), idónea para el logro de ese fin (control de cobros y de la caja en el caso concreto) y necesaria y proporcionada al fin perseguido, (la consecuencia es):

– (estará) justificada la limitación de los derechos fundamentales en juego,
– (y bastará que) los trabajadores (estén) informados, expresamente, de la instalación del sistema de vigilancia, de la ubicación de las cámaras por razones de seguridad

(Y ello porque si la finalidad comunicada de la cámaras es la de «seguridad», ésta constituye, por sí sola, una) expresión amplia que incluye la vigilancia de actos ilícitos de los empleados y de terceros y en definitiva de la seguridad del centro de trabajo».

Ahora bien, si la finalidad comunicada es sólo esta (la seguridad), ello «excluye otro tipo de control laboral que sea ajeno a la seguridad, esto es el de la efectividad en el trabajo, las ausencias del puesto de trabajo, las conversaciones con compañeros, etc. etc…», para los que las imágenes tomadas no servirán de prueba de la infracción a sancionar.

Otro tema será que, aunque haber comunicado que la finalidad es la seguridad, baste para despedir por una infracción laboral que la vulnere, puedan existir «defectos informativos que (se podrán) reclamar a la empresa… o denunciar… ante la Agencia Española de Protección de Datos, para que la sancion(e) por las infracciones que hubiese podido cometer».

Aquí os dejo viñeta sobre el particular.