Mes: junio 2017

SALOMÓNICO

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STSJ de Castilla y León (Social) 21-11-2016 (Rec. 1961/2016)

Os traigo en viñeta una Sentencia curiosa, del TSJ de Castilla y León, no recientísima, porque es de fecha 21-11-2016, pero sí llamativa. La Sala tuvo que enfrentarse a cómo solucionar un supuesto de transmisión de una unidad productiva autónoma en el que el trabajador afectado, que pasó a ser trabajador del nuevo empleador por sucesión empresarial conforme al art. 44 ET, estaba simultáneamente adscrito a la unidad transmitida (parte auxiliar del proceso productivo) y a otra que no fue objeto de transmisión (la parte productiva), en un porcentaje indeterminado de dedicación a cada una de ellas.

Al margen de los detalles del caso, para cuyo examen remito a la lectura de la Sentencia, destaca la solución que da el Tribunal que, estimando parcialmente el recurso de suplicación, condena a reponer al trabajador afectado en su anterior empresa de forma solidaria con el nuevo empleador. Para ello, la Sala baraja dos soluciones posibles:

  • «Si las prestaciones propias del contrato fueran susceptibles de división entre los empleadores, podrán aplicarse las reglas de la mancomunidad, de manera que la concurrencia de dos o más empleadores en el contrato de trabajo no implicará que cada uno de aquéllos tenga derecho a pedir, ni cada uno de éstos deba prestar íntegramente las cosas objeto del contrato (artículo 1137 del Código Civil), lo que implicará de facto la escisión del contrato de trabajo en paralelo a la escisión de los centros o explotaciones a los que estaba adscritos. Pero tal escisión del contrato solamente se producirá de manera inmediata si el contrato es susceptible de tal división en partes claramente diferenciadas, cada una con su horario y objeto laboral».
  • «Si no hubiera posibilidad de discernir la forma de llevar a cabo la división del contrato sin previo acuerdo de las partes que establezca las funciones y horarios que corresponde a la prestación para cada uno de los nuevos titulares, la situación será de solidaridad entre los nuevos empresarios».

Concluye el Tribunal que «como quiera que aquí no existen en los hechos probados parámetros que hagan posible la división del contrato de trabajo entre los dos empleadores implicados (la propia sentencia establece que no es posible discernir el porcentaje de jornada que dedicaba el trabajador…), la situación resultante después de la transmisión de una parte de la unidad productiva es de solidaridad en la posición de empleador de ambos empresarios demandados».

¡Toda una solución salomónica!.

EL COMBATE, EN LA JURISDICCIÓN SOCIAL

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Sentencia de la Sala de Social del Tribunal Supremo de 4 de mayo de 2017 (Rec. 1068/2015)

Resuelve la Sentencia que hago aquí viñeta acerca de si es competente la jurisdicción social para resolver sobre la procedencia de la indemnización de los daños y perjuicios derivados de la competencia desleal de un empleado, tras extinguirse su contrato de trabajo

Se plantea la duda con ocasión de la salida de la empresa de tres trabajadores que, mientras estaban vigentes sus contratos de trabajo, constituyeron sociedades de responsabilidad limitada con el mismo objeto social que su empleadora, que no obstante activaron una vez abandonaron la compañía, siendo que uno de los trabajadores había suscrito un pacto de no competencia post contractual.

La ex-empresa reclamó una indemnización de daños y perjuicios por la competencia desleal, defendiendo que existía tal competencia desleal desde la constitución de las sociedades concurrentes. Mientras la sentencia de instancia dio la razón a la empresa, el TSJ de Cataluña, en cambio, declaró de oficio la incompetencia de jurisdicción, ya que las sociedades constituidas por los trabajadores no comenzaron su actividad hasta que no dejaron de ser trabajadores de la demandante, por lo que la posible competencia no derivaba del contrato de trabajo ya extinguido.

La pregunta que llega al TS es, por tanto, en qué ring debe disputarse este combate; y la respuesta de la Sala es en el de la jurisdicción social:

– El artículo 2.a) LRJS dispone que los órganos jurisdiccionales del orden social conocerán de las cuestiones litigiosas que se promuevan entre empresarios y trabajadores como consecuencia del contrato de trabajo.

– El artículo 5.d) ET dispone que el trabajador tiene como deber básico no concurrir con la actividad de la empresa en los términos previstos en dicha ley, lo que remite al artículo 21.1 ET que dispone que no podrá efectuarse la prestación laboral del trabajador para diversos empresarios cuando se estime concurrencia desleal.

– La indemnización de daños y perjuicios que se reclama deriva del dato de que los trabajadores demandados constituyeron las sociedades concurrentes cuando estaba vigente su relación laboral, por lo que tal reclamación constituye una cuestión litigiosa que se promueve entre empresario y trabajadores