Categoría: Becarios

LA BECARIA POSEÍDA

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La becaria poseída_

SJS núm. 33 de Madrid, de 10-11-2015

Os dejo en esta entrada una nueva viñeta dedicada, esta vez, a una Sentencia del Juzgado de lo Social núm 33 de Madrid, 10 de noviembre de 2015, que he tenido ocasión de conocer y que tiene el interés de, una vez más, constatar la utilización abusiva de la figura del becario/a.

Por tratarse de un fenómeno absolutamente inaceptable, he creído oportuno dar protagonismo a una Sentencia de Juzgado de lo Social. La Resolución revisa los criterios básicos para diferenciar la actividad del/la estudiante en prácticas (becario/a) y la de un trabajador.

En el supuesto analizado, la ITSS constata que, bajo la cobertura formal de convenios de colaboración con universidades, fundaciones universitarias, institutos universitarios o entidades educativas privadas, los becarios/as realizan actividades tales como edición y redacción de noticias, corrección y edición de textos periodísticos, publicación de artículos, aplicación de técnicas de marketing online, asistencia en redacción de temas financieros y edición de noticias, entre otras.

La Sentencia recuerda que, de acuerdo con la doctrina de Tribunales, los criterios que deben manejarse para determinar si nos encontramos ante una situación de becario o una situación laboral son:

  • Tanto bajo la beca como bajo el contrato de trabajo se realiza una actividad remunerada.
  • Pero, la actividad del becario no tiene por objeto la actividad productiva del empresario: las tareas encomendadas al becario deben estar en consonancia con la finalidad de la beca, que es facilitar el estudio y la formación del becario. Debe tratarse de tareas a modo de ejercicios académicos, pensadas con esa finalidad y con el propósito de servir de procedimiento de obtención de conocimientos y experiencias.
  • Y el empresario no incorpora a su patrimonio la actividad del becario. La actividad, el esfuerzo, el estudio… del becario no debe orientarse a obtener un resultado o fruto para que del mismo se apropie la empresa o entidad de estancia, obteniendo así una utilidad en beneficio propio. No puede emplearse la actividad del becario para la producción empresarial integrándose en la propia actividad de la empleadora para que haga uso de ellas para su aprovechamiento.