Categoría: Despido improcedente

DIGA 33…

twittergoogle_pluspinterestlinkedin

STS (Pleno) 20 de junio de 2018 (RCUD 3510/2016)

Dictada en Pleno y sin votos particulares, resuelve el conflicto de deducir o no, de una indemnización por despido improcedente, las indemnizaciones anteriormente percibidas por el mismo trabajador en concepto de finalización de contratos temporales.

El TS mantiene su consolidada doctrina según la cual, en caso de sucesión fraudulenta de contratos temporales –la actividad para la que se celebraron tenía carácter permanente-, la indemnización por extinción de los mismos no debe deducirse de la posterior indemnización por despido improcedente. Excepto en relación a la indemnización percibida ex art. 49.1.c ET por la finalización del último contrato temporal. Esa última ruptura del vínculo no constituye extinción de contrato temporal, sino que, al ser una ruptura final, constituye un despido improcedente, y para éste el legislador prevé una indemnización específica que ya incluye el periodo de prestación de servicios de este último contrato. Lo contrario supondría enriquecimiento injusto del trabajador, que percibiría dos indemnizaciones, por dos causas distintas -despido improcedente y extinción regular de contrato temporal-, cuando en realidad hay una única ruptura.

Fuente: Poder Judicial (web oficial)

REFORMAR PARA VENDER

twittergoogle_pluspinterestlinkedin

STSJ Madrid (Social) de 26 de junio de 2017 (Rec. 295/2017)

Declara la Sentencia improcedente el despido del trabajador realizado 25 días antes de formalizarse el contrato de arrendamiento entre dos empresas, basado en causas no acreditadas y en fraude de ley, buscando eludir los efectos subrogatorios de la sucesión de empresa en la relación laboral del trabajador.

La empresa que sustituye a la anterior en la prestación del servicio ha de sucederle por mor del art. 44 ET, debiendo asumir a los trabajadores adscritos a dicho servicio. El dato de la proximidad temporal del despido al momento del traspaso de la contrata actúa como indicador evidente de la existencia de fraude de ley del art. 6.4 del Código Civil.

EXPECTATIVA

twittergoogle_pluspinterestlinkedin

Sentencia del Tribunal SUpremo (Social) de 13 de julio de 2017 (Rec. 2779/2015)

Una excedencia voluntaria es como un «me voy pero a lo mejor vuelvo» y, claro, si finalmente, meses o años después, la persona quiere volver, a lo mejor ya no es lo mismo; ya no existe el hueco ni el mismo cariño ni la misma necesidad. El trabajador/a quiere que sea como antes, pero quizá ya no se puede… o a la empresa ahora no le viene bien.

Si el trabajador/a en excedencia voluntaria solicita su reincorporación en tiempo y forma con la aspiración de volver a la empresa, es porque la Ley le da algo que se llama «expectativa de reingreso», que es menos que una reserva del puesto de trabajo, pero más que no tener nada. Para la empresa -que puede que, incluso, ya se hubiese olvidado del asunto- reencontrarse con este trabajador/a expectante será un tema a afrontar, porque esa expectativa significa que la primera vacante que exista, en el mismo grupo profesional y en el mismo centro de trabajo u otro cercano (que no exija cambio de residencia) debe ofrecérsela a él/ella. Si la empresa le niega el reingreso al trabajador/a teniendo vacante, podría su negativa calificarse como despido (cuya procedencia se discutirá) y si no acepta el trabajador la vacante que se le ofrezca, podría equivaler a una baja voluntaria.

La STS (Social) de 13 de julio de 2017 (Rec. 2779/2015) aborda estos escenarios diversos, clarificando cuándo nos encontraremos ante un despido y cuándo no.

El supuesto corresponde al de una trabajadora que se encontraba en situación de excedencia voluntaria, con una duración de 5 años, y que solicitó su reingreso en tiempo y forma, pero que ya no podía ser reincorporada en su anterior oficina porque ésta se cerró mientras se encontraba en excedencia voluntaria.

La empresa ofreció a la trabajadora un puesto de su misma categoría pero en localidad distinta a que había venido prestando servicios y que le obligaría a un cambio de residencia. La trabajadora rechazó las oferta debido a su situación personal y familiar, pero se reservó su derecho expectante a ocupar la primera vacante de su mismo nivel en una plaza que no le exija cambio de domicilio. La empresa respondió entendiendo que su negativa a reincorporarse implicaba la resolución del contrato por su propia voluntad.

Tras estimarse la demanda por despido de la trabajadora en la instancia y revocarse por el TSJ, la trabajadora interpuso RCUD, que es ahora estimado por la Sala del TS que aplica al caso su doctrina contenida en su Sentencia de 12 de diciembre de 1988, entre otras, donde, en supuestos similares, resuelve:

1) No se ha producido un despido improcedente,

2) pero tampoco ha tenido lugar la dimisión del trabajador o renuncia a su derecho al reingreso

3) Por el contrario, subsiste el derecho expectante para cuando exista un puesto correspondiente a su categoría profesional o similar, y que no obligue al trabajador/a a su traslado de residencia.

En el caso analizado, la trabajadora mantiene, por tanto, el derecho expectante a reincorporarse en las condiciones previstas en el Convenio Colectivo (se agarra ahí… con fuerza).