Categoría: Poder de control empresarial

TE ESPERARÉ

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STSJ de Cataluña (Social) de 13 de junio de 2016 (Rec. 2131/2016)

“Te esperaré” podría ser una declaración de Amor, pero no lo es si quien te espera es la empresa, agazapada, al acecho de tu incumplimiento como trabajador.

Porque, claro, a veces, aunque sepa que le esperan, al trabajador se le puede ir la mano, o la tecla del ordenador, y queriendo alcanzar un tuit o un vídeo gracioso de Youtube con los medios electrónicos de la empresa, encontrarse con una cartita de despido que le esté esperando.

Este es, más o menos, el contexto de la STSJ de Cataluña (Sala de lo Social), núm. 3774/2016, de 13 de junio de 2016 (Rec. 2131/2016), que os he intentado convertir aquí en viñeta.

La empresa había comunicado tiempo atrás a toda la plantilla la implantación de una normativa interna sobre el uso de los medios informáticos de la compañía, que prohibía expresamente el uso del e-mail personal y de la red internet para actividades distintas a las adscritas al puesto de trabajo. Igualmente, había informado de la existencia de un sistema de control para monitorizar el cumplimiento de la citada normativa por los trabajadores.

Sin embargo, la empresa nunca había hecho uso de esta posibilidad de control. Pero, en un período concreto, realiza este monitoreo y detecta el incumplimiento de una trabajadora que es objeto de despido disciplinario.

El Juzgado de lo Social declara la improcedencia del despido, pero el TSJ va a estimar el recurso de suplicación de la empresa, entre otras cuestiones, porque:

  • no cabe la aplicación de la doctrina gradualista alegada por la actora, ya que la normativa interna era suficientemente clara;
  • «…la circunstancia de que no se hubiera llevado a cabo este efectivo control no modula la gravedad de un ilícito laboral consumado con la acreditada desobediencia a la orden impartida; como tampoco resulta revelador de una injustificada condescendencia el hecho de que ni el trabajador ni sus compañeros hubieran sido previamente sancionados pues en modo alguno se acredita que nos encontremos ante un acto de tolerancia empresarial del que derivar una suavización del «estricto cumplimiento de las normas emanadas de la dirección» que pudiera degradar «tanto la gravedad como la culpabilidad de la infracción contractual».

Así que, mucho ojo con estirar la mano (y la tecla) demasiado, no vaya a ser que se aproveche por la empresa para darte la carta de despido…

MAGNUM 44

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STS (Social) 13-09-2016. Rec. 206/2015

Harry El Sucio no negociaba nunca. Le bastaba con tener a mano siempre su Magnum 44. Metafóricamente hablando, un revolver así es el que le acaba de dar el TS a la empresa para cuando quiera fijar normativa interna de uso de medios electrónicos. Podrá ser como Harry Callahan y no verse obligada a negociar la implantación o revisión de este sistema de control del trabajo.

En efecto, en la STS (Social) de 13-09-2016 (Rec. 206/2015), que he convertido aquí en viñeta, se debatía, entre otros puntos, si, para la implantación de un código telemático en la empresa, bastaba el trámite del informe previo no vinculante previsto en el art. 64.5.f) ET o era obligatorio agotar un período de consultas vía art. 64.5 ET.

La Sala despeja cualquier duda al respecto y resuelve que la implantación de una Normativa interna sobre uso de medios informáticos no exige su negociación con la Representación Legal de los Trabajadores (RLT). En esta materia, el único derecho de la RLT es el de simple informe previo y no el de consulta; y si la empresa remite al Comité la propuesta de Normativa y tras recibir el informe y estudiarlo, la aprueba, con ello cumple el trámite legal y colectivamente obligado, porque no es preceptiva, en este caso, la consulta y consiguiente apertura de un diálogo al respecto. Además, no acoger sugerencia alguna del informe ni modificar en nada el texto remitido, no comporta el incumplimiento del trámite.