Etiqueta: Encadenamiento de contratos temporales

DIGA 33…

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STS (Pleno) 20 de junio de 2018 (RCUD 3510/2016)

Dictada en Pleno y sin votos particulares, resuelve el conflicto de deducir o no, de una indemnización por despido improcedente, las indemnizaciones anteriormente percibidas por el mismo trabajador en concepto de finalización de contratos temporales.

El TS mantiene su consolidada doctrina según la cual, en caso de sucesión fraudulenta de contratos temporales –la actividad para la que se celebraron tenía carácter permanente-, la indemnización por extinción de los mismos no debe deducirse de la posterior indemnización por despido improcedente. Excepto en relación a la indemnización percibida ex art. 49.1.c ET por la finalización del último contrato temporal. Esa última ruptura del vínculo no constituye extinción de contrato temporal, sino que, al ser una ruptura final, constituye un despido improcedente, y para éste el legislador prevé una indemnización específica que ya incluye el periodo de prestación de servicios de este último contrato. Lo contrario supondría enriquecimiento injusto del trabajador, que percibiría dos indemnizaciones, por dos causas distintas -despido improcedente y extinción regular de contrato temporal-, cuando en realidad hay una única ruptura.

Fuente: Poder Judicial (web oficial)

LO QUE EL CONTRATO TEMPORAL HA UNIDO, NO LO SEPARE UNA INTERRUPCIÓN DE MÁS DE 20 DÍAS

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STS de 14 de abril de 2016, RCUD 3403/2016

La Sentencia que ilustra la presente viñeta es la STS de 14 de abril de 2016, RCUD 3403/2016. En el caso, la trabajadora acude al TS en casación para la unificación de doctrina, solicitando se aplique la doctrina de la “unidad esencial del vínculo”, ya que entiende carecen de relevancia las interrupciones entre los contratos temporales que suscribió con la empresa (más de 6 meses), debiendo computarse a los efectos de la indemnización todo el tiempo de prestación de servicios.

Se somete al Tribunal Supremo si, en el caso, existe unidad esencial del vínculo, habiendo una interrupción entre contratos de más de 20 días.

El TS desestima el RCUD porque entiende que no concurre el requisito de contradicción entre las sentencias aportadas, ya que no puede pretenderse que siempre que se superan los 20 días hábiles concurra la necesaria identidad de supuestos.

No obstante, la Sala aprovecha para revisar su doctrina sobre la unidad esencial del vínculo. Según el TS, para que esa «unidad esencial del vínculo» exista han de valorarse todas las circunstancias concurrentes en el caso (tareas, validez de las contrataciones, tiempo trabajado antes y después de cada paréntesis, entidad del intermedio, etc.). Una de tales circunstancias, cuando no la más relevante, es la referida a la entidad de la interrupción que media entre uno y otro contrato».

Al respecto, nos recuerda que, aunque en varias Sentencias del TS se ha tenido en cuenta como plazo interruptivo máximo el de los 20 días previstos como plazo de caducidad para la acción de despido, en otras se ha recurrido al «examen judicial de toda la serie contractual, sin atender con precisión aritmética a la duración de las interrupciones entre contratos sucesivos. Así, por ejemplo, se ha computado la totalidad de la contratación, a pesar de la existencia de una interrupción superior a 20 días, en los supuestos resueltos por las sentencias de 10 de abril de 1995 (rec. 546/1994 ) y 10 de diciembre de 1999 (rec. 1496/1999 ), con interrupción de 30 días, y de coincidencia con el período vacacional en el auto de 10 de abril de 2002 (rec. 3265/2001)».

Ignasi Beltrán, en su blog, nos advierte que parece que el TS está flexibilizando su doctrina para entender cuándo las interrupciones entre contratos temporales son significativas o no, en función de otros parámetros, como es la extensión temporal de todo el vínculo contractual, de forma que se consolida una interpretación más amplia del concepto “unidad esencial del vínculo”: STS 26 de febrero 2016 (rec. 1423/2014), en la que estima que una interrupción de 69 días no es significativa, en caso de reiterada contratación fraudulenta, así como los 45 días de la STS 15 mayo 2015 (rec. 878/2014).